Obras
Continúan las obras de renovación peatonal en la Costanera de Gualeguaychú
Tras aplicar hormigón sobre la base ya construida, resta colocar los adoquines articulados. También se ampliarán canteros para ordenar las raíces y prevenir futuros desniveles en la nueva vereda.
El Gobierno de Gualeguaychú avanza con la recuperación de la trama peatonal en la Costanera, con el foco ahora puesto en el único sector pendiente de tratamiento, ubicado en Avenida Morrogh Bernard, entre el puente Méndez Casariego y el hotel Guayrá.
Luego de que toda esa parte de la vereda fuera demolida debido al estado de deterioro que presentaba, y la posterior incorporación de una base de suelo cemento, ahora los trabajos continúan con la aplicación de hormigón, labores previa a la etapa final, que es la colocación de adoquines articulados, en línea con el resto de las veredas de la Costanera.
El valor de esta obra reside en el declive que presenta la vereda en dirección al río Gualeguaychú, un factor que, combinado con el desgaste que ya arrastraba el lugar, configuraba un peligro real y una falta de seguridad extra para quienes transitaban por esa zona.
El objetivo del trabajo es corregir los desniveles generados por el avance de las raíces, un fenómeno frecuente en estos espacios verdes que altera la uniformidad del piso y pone en riesgo a quienes caminan por allí.
Por eso, el plan contempló agrandar los canteros que están sobre la vereda con el fin de brindar mayor cantidad de tierra a las especies forestales allí plantadas. Este ajuste busca guiar el desarrollo de la estructura radicular y evitar, a futuro, nuevas roturas o levantamientos en la superficie de circulación.
Las labores están a cargo de la Cooperativa El Serrucho, dentro del ámbito de la Secretaría de Desarrollo Territorial e Infraestructura, como parte de un esquema de mantenimiento programado destinado al cuidado del espacio público.
Lo cierto es que este tipo de acciones no solo restituye la funcionalidad a los espacios de circulación peatonal, sino que además suma previsibilidad a largo plazo, dado que atacan las causas estructurales del desgaste y no únicamente sus efectos visibles.